inicio/portada
25 de Noviembre del 2016, 07:05 horas

Saber "ler..."

Delfino Campos

Andrea Lomelí, una niña de tercer grado primaria, corrigió a Aurelio Nuño, secretario de Educación a nivel nacional, cuando éste, en un acto público, pronunció “ler” en lugar de leer. La alumna fue suspendida porque, según, humilló al titular de la SEP. La chiquilla, en entrevista, dijo que lo volvería a hacer si fuera necesario, aún si se tratase del presidente de la República Enrique Peña nieto que, dicho sea de paso, sí necesita muchas correcciones y que también sea evaluado a ver si no reprueba.

Aquí lo que no cabe ni en la menor lógica es el por qué la chiquilla fue suspendida, porque lo que ella hizo no fue precisamente humillar al flamante secretario de Educación, sino corregirlo. La pregunta es, ¿entonces no hay que decir nada aunque algo esté mal sólo porque se trata de un secretario de Estado? Rayos, qué pasa, ¿no...? Además, existe un ordenamiento dentro de la propia Secretaría de Educación Pública que dice que “por ningún motivo un alumno debe ser suspendido, sancionado ni mucho menos debe ser expulsado de la escuela lesionando sus derechos a la educación.

La actuación de la directora del plantel no fue precisamente la correcta. Ella quizás, con el afán de quedar bien ante el patrón Nuño, suspendió a la pequeña en un acto de sumisión y de “hacerle la barba”. Hay quien dice que fue Aurelio Nuño quien ordenó la suspensión de la pequeña. Si esto fue así, ¿entonces no se vale corregir? ¿Hay que callar entonces? Lo que debería de hacer Nuño es prepararse, leer un poco más para no cometer esos errores. Dicen “ler” los que no saben “ler”. Caramba mi buen Nuño. Hay que leer un poco más, ¿no crees...?

El presidente Peña debería empezar por el secretario de Educación aplicándole la Reforma Educativa. Es una verdadera paradoja que un secretario de Educación cometa errores de gramática y conjugación de verbos en su forma no personal, es decir, verbos en infinitivo o en todo caso, en el modo indicativo. Entonces estaría reprobado, rayos... ¿y así quiere evaluar a los maestros? Eso nomás para que vea el secretario de Educación que la cuestión educativa no es tan fácil como muchos cree... y aún es más difícil enviando soldados para reprimir a maestros...

Aunque después, el secretario Nuño, se reunió con Andrea, alumna de tercer grado de la escuela Club de Leones, para dialogar con ella y para felicitarla por su seguridad en sí misma y regalarle un libro: “El hombre que fue un mapa”, del escritor Ignacio Padilla. Aprendimos, nos reímos, dijo Aurelio Nuño a la pequeña. También le regaló Alicia en el país de las maravillas y El Libro de la Selva, libros que Nuño leía en sus tiempos de estudiante, ¿será...? Vaya, ironía, primero sancionan a la pequeña y luego Nuño la felicita. Mi querido Nuño, deberías pedir una disculpa pública...salud...fin

Perfil

Delfino Campos

columnas anteriores

17 de Noviembre
Paradigmas
11 de Noviembre
Efecto Trump
02 de Noviembre
Tras la política


® 2011 Novedades de Acapulco, S.A. DE C.V. Todos los derechos reservados.
Aviso Legal Quiénes somos Directorio Mapa de sitio
  • Powered by interlasa.com