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07 de Diciembre del 2016, 06:53 horas

¿Aborto o santidad?

Ignacio Ramírez Bello

Hoy en día vivimos en una sociedad amante del pecado. Respirando rebeldía, desobediencia. Escondiéndonos de la violencia familiar, de enfrentamientos entre cárteles del crimen organizado. Sintiéndonos desamparados por la impunidad que prevalece en todos los ámbitos. Todo pareciera que la guerra toma diferentes matices y amenaza con destruir a todo aquel que se cruce a su paso.

Como siervo, es increíble darse cuenta de cuán confundida está la sociedad. Todos inclinados al pecado y solamente buscando una excusa que justifique la maldad que reina en los corazones.

Hay que dejar bien claro que ningún hombre puede perdonar pecados, sino sólo Dios, por muy jerarca que sea de alguna iglesia, los seres humanos estamos incapacitados para tomar los pecados de alguien, porque todos los eres humanos están marcados por el pecado, porque la Palabra de Dios advierte: “Por cuanto todos pecaron, todos están destituidos de la gloria de Dios”. Sin embargo dice también: “Más aún siendo pecadores Cristo Jesús murió nosotros”. Todo esto es porque me aterró leer en un diario lo que afirmaba que “el Papa Francisco permitirá a todos los sacerdotes que absuelvan a las mujeres del “pecado grave” del aborto (…).

Esto es aberrante, pues con todo y lo que dicen o creen las personas, el Papa como se atreve a siquiera considerar que él permitirá a absolver a un sacerdote el pecado de aborto a una mujer. ¡ESTO ES LITERALMENTE IMPOSIBLE! Acaso el Papa está tomando el lugar de Dios. Está usurpando una función que no le corresponde sino solamente al Dios Santo. Además la publicación señala que las palabras del Papa se aplicaban también a los que participan de un aborto, esto lo dijo un alto funcionario del Vaticano, monseñor Rino Fisichella. ¡Que barbaridad!

Yo me pregunto, y porqué en lugar de andarse sintiendo un dios, porque obviamente nadie puede ocupar el lugar del Altísimo y quien lo intentó fue arrojado del reino de los cielos, su nombre Lucero, quien ahora todos conocemos como Satanás, porque el Papa no exige a las mujeres que practiquen la santidad, que se cuiden y no tengan relaciones sexuales a tan temprana edad, que los padres asuman su papel y cuiden de verdad a sus hijos, en lugar de andar de amantes incluso con los de su mismo sexo, que dejen los vicios y vivan una vida con orden, responsabilidad y respeto hacia sí mismos.

Porqué las personas a lo malo siempre le dicen que sí, y a lo bueno siempre lo rechazan. Por eso a muy pocos les interesa leer la Biblia, porque no quieren cambiar, porque les gusta revolcarse en el lodo y en la perversión sexual.

Santidad es lo que debería pedir ése que se llama santo, y todos sabemos que comete tantos errores desde que llegó al cargo, que da vergüenza decirlo, pero como cuando se cree mejor que Dios al darle abrigo a los homosexuales en lugar de explicarles lo que dice la Palabra de Dios que no heredarán el reino de los cielos. Acaso el Papa es mejor que Dios ¡Jamás! Si tú lo crees deja que llegue la muerte para saber que a quien le creíste no te puede salvar sino solamente Cristo.

Siguiendo con la noticia publicada agrega: La Carta Apostólica del Papa dice: Para que ningún obstáculo se interponga entre la petición de reconciliación y el perdón de Dios, de ahora en adelante concedo a todos los sacerdotes, en razón de su ministerio, la facultad de absolver a quienes hayan procurado el pecado de aborto”. Se dan cuenta, este hombre concede, ósea que es más importante lo que él diga que lo que diga la Biblia o en su defecto Dios. Se está poniendo primero que Dios: “Para que ningún obstáculo se interponga entre la petición de reconciliación y el perdón de Dios”.

Por otro lado, la investigadora Rosa Icela Ojeda dijo no un error sino horror: “Estoy absolutamente de acuerdo con ello, si la iglesia muestra esa apertura me parece fantástico, porque finalmente quienes tienen que recurrir a ello (aborto), obligadas por las circunstancias, por la pobreza, miseria, pérdida de empleo, porque tienen muchos hijos, se llevan esa culpa en su conciencia, además de todo lo que ya implica, hasta el riesgo de tipo penal, aunque no esté legalizado, de ir a la cárcel, la pena moral de la comisión del pecado; entonces esto es muy libertador que las mujeres que tengan que recurrir a esta medida (abortar) en última instancia, por lo menos ya no tendrán ese peso agobiante en la moral, me parece muy bien que haya ocurrido”.

A esta mujer se le olvida que de por sí en todo el mundo ocurren alrededor de un millón 800 mil abortos. Esto significa que estamos llenos de asesinos. Porque en eso es lo que se convierten aquellos y aquellas quienes deciden por cortar la vida de un ser inocente, por las circunstancias que sean, es algo reprobable con todas sus letras y aunque todos estén de acuerdo Dios jamás estará de acuerdo. Por eso la Palabra dice: “El mundo pasa y sus deseos pero quien hace la voluntad de Dios permanece para siempre”. También nos advierte: “Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres”. Además: “Hay caminos que al hombre le parecen derechos pero su final son caminos de muerte”.

Para rematar la palabra dice: “Maldito el varón que confía en el hombre”. Además: “Engañoso es el corazón más que todas las cosas y perverso, quién lo conocerá”.

Mi consejo, para ti mujer, a tu pareja y a toda las personas es que le creas sólo a Dios, porque recuerda que el diablo no vino sino a matar a robar y destruir. NO MATES a un ser inocente e indefenso, si algo aconteció a tu vida por muy malo que sea o parezca recuerda que si te sucedió a ti es porque Dios te escogió y Dios vio cualidades y virtudes en ti porque eres fuerte y valiente, y en lugar de llorar y lamentarte agradécele a Dios por la oportunidad tan grande que tienes de dar todo el amor que hay en tu ser a una criatura que al igual que tú deb tener la oportunidad de vivir ¿no lo crees?

¡Bendiciones!fin

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